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La comida no puede curar la artritis, pero puede hacer que la enfermedad sea más llevadera o que se complique. Aunque las personas que la sufren están familiarizadas con el dolor, y los crujidos, pequeños cambios en la dieta pueden producir grandes mejoras en el convivir diario con la enfermedad y, ya de paso, pueden ayudarte a perder peso. 1. Comidas con ácidos grasos omega-3: pescado graso y frutos secos Los ácidos grasos omega-3 disminuyen la producción de sustancias químicas que propagan la inflamación. Además, inhiben las enzimas que la provocan. El pescado graso también contiene vitamina D, que ayuda a prevenir la hinchazón y el dolor. Una correcta dieta para la artritis debe contener al menos un gramo de omega-3 al día. Unos 100 gramos de salmón, por ejemplo, contienen hasta 1,5 gramos de este ácido graso. También es recomendable añadir frutos secos a las ensaladas. 2. Aceite de oliva extra virgen El aceite de oliva contiene oleocantal, una sustancia que bloquea a las enzimas que participan en la inflamación. Tres cucharas soperas de aceite de oliva extra virgen equivalen a una décima parte de una dosis de ibuprofeno, según un estudio del Monnell Chemical Senses Center de Philadelphia. No parece mucho, pero cada pequeño cambio en la dieta cuenta. Eso sí, tampoco hay que embadurnar todo en aceite, no solo porque no es barata, sino porque cada cuchara tiene 119 calorías. Basta con una cuchara sopera al día, en ensaladas, pan o vegetales.